27 de octubre de 2009

¿Se le ha dado al Capitán General Don Juan Rafael Mora Porras el Verdadero puesto que Merece en Historia Universal?

Eduardo Nassar Barahona


La Historia Alterada.

Siempre en un conflicto la primera victima es la verdad y como quien gana una guerra o está en el poder es el que escribe la historia, trata que esta se ajuste a sus intereses.

La historia puede entenderse como un conjunto de datos recopilados para registrar un acontecimiento de tal forma, que se pueda preservar a perpetuidad. Así, alterando la historia se aseguran quienes la recopilan, que solo se cuente lo que les favorece para así justificar sus errores y horrores.

Nuestra gloriosa  Campaña Nacional de 1856 y 1857 no es una excepción. Se han ocultado los grandes méritos logrados por el Ejercito Expedicionario y sus oficiales, a tal grado que lo que se les enseña a los estudiantes es que Juan Santamaría quemó el Mesón de Guerra (el cual no era un cuartel sino un mesón u hostal, cuyo propietario era don Francisco Guerra), y ahí terminó la batalla de Rivas y la guerra contra un filibusterismo aventurero y apátrida, sin la participación de oscuros intereses de naciones extranjeras.

Dichosamente no fue tan fácil ocultar la historia. Ante eso se recurrió a crear una mala imagen del principal caudillo de la gesta nacional y restarle importancia a sus actos heroicos y de su victorioso Ejército Expedicionario.

Primero repasemos nuestra historia.

Debemos de preguntarnos:


¿Que pretendía William  Walker?

Tenemos que considerar tres los factores principales por los que Usa deseaba apoderare de Centroamérica.


La Vía del Tránsito.

Es la más conocida de todas las pretensiones usanas y por lo tanto la que hay menos que explicar. Para nadie es un secreto que antes del canal de Panamá el viaje el Río San Juan era la mejor forma de atravesar el continente y esto no solo era válido para los americanos, a los europeos esta ruta les permitía agilizar su paso del atlántico al pacífico y viceversa, como era de esperarse Francia e Inglaterra se interesaron también por esta vía que ya estaba siendo explotada por intereses usanos.


El Destino Manifiesto.

Casualmente El presidente usano de ese entonces, Franklin Pierce, dice textualmente en su primer discurso presidencia:

“La política de mi administración no será constreñida por cobardes premoniciones sobre los prejuicios que puedan provenir de la expansión” Usa quería formar un para empezar un” mare Nostrum” en el Mar Caribe.

Este sentir de los fundadores de Usa era conocido y divulgado por nuestra prensa, nuestro órgano oficial El Clarín Patriótico, nos dice textualmente: “A fines del siglo XVIII el clero difundió la idea de la Israel Americana, pues estaban convencidos que el Pueblo Americano (ellos) estaba dotado de fuerza y sabiduría superiores. Que eran la Raza Elegida”.

Con esta convicción los usanos daban por un hecho la teoría del Derecho Natural de convertirse en los amos y señores de toda América. El señor Adam fue el segundo presidente de Usa, escribió en A Poema, ONE the Ricino Glory Of. America “Siempre he considerado la colonización del continente americano con reverencia y asombro, como la apertura de un grandioso escenario y un diseño de la providencia…”

Y si quedan dudas oigamos al redactor de La Declaración de Independencia de Usa, Thomas Jefferson quien también fue el tercer presidente y tal vez uno de los más grandes exponentes de la creencia del Destino Manifiesto. Un testimonio de esto, fue la carta que envió Jefferson a James Monroe al 24 de noviembre de 1801 y que decía:

“Imposible no prever tiempos distantes cuando nuestra rápida multiplicación, nos expandirá más allá de los actuales límites, y cubrirá todo el norte, incluso el sur del continente con una población que hable el mismo idioma (inglés), con leyes semejantes (usanas), sin mancha ni mezcla (blancos puros) sobre la superficie”.

Cuando James Monroe llega a la presidencia establece la política conocida con su nombre y advierte a Europa "América para los americanos”. Pero entiéndase que por ser el pueblo escogido, solo ellos se llaman americanos.

En ese tiempo nuestra prensa no tenía miedo ni estaba vendida a los grandes intereses: La Gaceta del 1º de febrero de 1851 dice de las políticas usanas: “Son un principio que consagra el triunfo de la fuerza sobre la debilidad; un principio que legitima el empleo de la intriga para arrebatarle a los pueblos vecinos su independencia y su nacionalidad”.

A don Juan Rafael las intenciones de Usa siempre le fueron claras y por eso se adelantada a los acontecimientos.

En junio de 1856 después de nuestros primeros triunfos el New York Herald justifica la presencia de ellos en Centro América, diciendo: ”Vinimos como columna de vanguardia de la civilización americana…nuestra nación se extiende más allá de los límites de la visión ordinaria y abarca el destino no solo de Nicaragua sino tal vez la redención y civilización apropiada de toda la América española”.


La Continuidad de la Esclavitud.

Cuando Franklin Pierce Gana las elecciones de 1852 ya es visible que los grupos abolicionistas están igualando fuerzas con el Partido Demócrata partidario de la esclavitud.

En los estados del norte la población que era afín al Partido Republicano que crecía rápidamente y se podía preveer el conflicto que generaría la llegada de los antiesclavistas al poder. La única solución era anexar nuevos territorios que aumentase la cantidad de votos delegados y así impedir el triunfo abolicionista.

Una guerra abierta sería apoyada por todo el pueblo usano. Pero solo con el interés de expansión y no el de crear estados comprometidos con la esclavitud, ya que el congreso estaba dividido entre los abolicionistas y los esclavistas.

También temían la reacción inglesa que tenía grandes intereses el la región. Por lo tanto requerían otras estrategias.

Políticos de esa Nación habían adquirido una gigantesca extensión de terreno de la Mosquitia. Pierce planeó dárselas a ciudadanos usanos en especial sureños para que ahí se establecieran.

El señor Kinney que había sido parte de la agresión a Méjico fue el encargado de comandar la colonización en Centroamérica.

Pero a nuestro presidente no lo engañaban. Permitir que la costa atlántica fuera de extranjeros, era inaceptable. Sabía cual fue la estrategia para robarle gran parte de su territorio a Méjico.

En Texas el General Sam Houston logra colonizar partes de ese estado mexicano y eso fue suficiente para que al poco fuera anexado al territorio usano, en 1848 con una guerra abierta comandada por el general Winfield Scott.

Técnicas parecidas fueron empleadas en California, en Nuevo Méjico comprando y colonizando y probablemente emplearon técnicas similares en Arizona.

La colonización tiene cierto éxito en Nicaragua, Costa Rica protesta y Europa se alarma. Londres se opone enérgicamente ya que ellos también nos quieren colonizar.

Pero está envuelta en dos grandes guerras la segunda guerra del opio y la de Crimea. Y no cree prudente entrar en una tercera guerra. Pero tiene suficiente fuerza para amedrentar al gobierno usano. Este niega una participación directa con los colonizadores, sin embargo en vez de palas y hachas para colonizar las tierras, les entrega 5000 rifles de los más modernos de su arsenal y sus respectivas municiones.

En nuestro país la colonización no fue permitida, hay una declaración formal de nuestro gobierno dando como nulo, cualquier intento de adjudicar a extranjeros cualquier parte de nuestro territorio.

Se publica en el Boletín Oficial del 13 de octubre de 1855: “… Costa Rica está resuelta a reclamar y sostener todo atentado usurpador en cuanto abarque sus fronteras”.

El Ministro Adolphe Marie, dijo: “¿Quién se acostumbrará jamás a la idea de que algún día este suelo, recibido de los padres no sea trasmitido a sus hijos?”,  y expresó así el sentir de aquel pueblo que entonces amaba a su patria.

La colonización fracasó pero los el Partido Demócrata ya estaba trabajando en otra alternativa. A raíz de una disputa interna de Nicaragua, los liberales leoneses ingenuamente habían solicitado mercenarios usanos con William Walker a la cabeza.

A los filibusteros no les es difícil apoderarse de Nicaragua y en unas elecciones manipuladas por ellos Walker es nombrado Presidente de la República, luego mediante el Decreto del 22 de septiembre de 1856 se restableció la esclavitud que había sido abolida por el Decreto Legislativo de la Asamblea Federal Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América del 17 de abril de 1824.

Sin embargo, la preocupación de que el control de Nicaragua estuviera en manos de los filibusteros y que, según los informes transmitidos al Jefe de Estado de Costa Rica, don Juan Rafael Mora Porras, por el ministro residente en Washington Luis Molina Bedoya, Walker se proponía, con  los esclavistas del Sur de Usa, apoderarse de Centroamérica (Ya que con solo nicaragua no era suficiente), para que luego pudieran anexionarla a la Unión, y organizar los nuevos territorios en varios Estados, con cuyos votos aumentaría el número de los esclavistas en el Congreso Federal de Washington, e implantar la esclavitud para siempre o por lo menos por bastante tiempo más.


El Hombre que no se Vende.

Después de la rendición de Walker ese memorable 1º de mayo de 1957, el entones Presidente usano James Buchanan mandatario que será el último Presidente esclavista, alarmado ve como el partido republicano puede ganar las próximas elecciones y como el vehemente antiesclavista Abraham Lincoln se perfila como ganador de la convención republicana que se realizaría a principios de 1860 y trata de buscarle una desesperada solución al asunto.

No hay pruebas, pero si es bastante lógico que el golpe de estado contra nuestro Caudillo que es electo presidente por los costarricenses, fuera organizado y planeado por la Casa Blanca pero de todas formas los Montealegre y los militares traidores comprados no podían invertir ante lo ya ocurrido.  Por esto los usanos no puede reconocer de inmediato al gobierno de facto ya que la única solución era buscar la alianza de don Juan Rafael que era un líder indiscutible y reconocido por todo el mundo de aquel entonces. 

Por razones que no están claras nuestro caudillo no se queda en El Salvador, viaja a Usa, la tierra de sus enemigos y aquí los demócratas se juegan la última carta.

Cada ladrón juzga por su opinión y creyó el señor Buchanan que ofreciéndole a nuestro Capitán General ser el unificador de Centroamérica con un gobierno a su mando, este no podía rechazar semejante oferta.

Le prometió todo lo necesario: incluso al ejército y desde luego que el reconocimiento.

Lograr ese objetivo, con el apoyo ofrecido y junto con su carisma y los muchos simpatizantes que tenía el señor Mora Porras, se garantizaban un triunfo seguro.

Esta alternativa representaba el poder y el dinero por lo que la mayoría de los hombres hacen lo que sea. Pero nuestro caudillo fue categórico en que él jamás iba a traicionar a su patria por ningún interés mundano, Él no estaba a la venta.  Solo cuando los esclavistas vieron que jamás podrían comprar a don Juan Rafael, no les quedó más que reconocer y apoyar a los tiranos que usurparon el poder en Costa Rica y odiar cada vez más al caudillo.

Esta es la mejor prueba que siempre puso los intereses de La Patria sobre los personales o familiares.


El Mérito de Don Juan Rafael Mora Porras

Se obtiene mérito por lo que se hace o cuando se evita que otros hagan y en ambos casos nuestro Capitán General los tuvo en demasía. No vamos aquí a tratar de lo que el hizo, que fue mucho y que han sido escrito por algunos historiadores y en forma notoria por el señor Don Armando Vargas Araya en su libro: “El Lado Oculto del Presidente Mora”.

Analicemos que hubiese sucedido si no se hubiese actuado contra William Walker, como lo hizo nuestro Presidente.

Don Juan Rafael Mora Porras. Él fue quien previó los planes de Usa y se preparó para combatirlos sin lo cual de seguro los filibusteros habrían sido los dueños de Centroamérica.

Los gobiernos centroamericanos tenían a la falange filibustera como invencibles y esto limitaba su respuesta; no es sino hasta después de las batallas de Santa Rosa y de Rivas,  en las que nuestro Ejército Expedicionario se les enfrenta, en ambos casos con tropas de similares proporciones y armamentos y en las dos, resultan victoriosas las tropas costarricenses logrando por primera vez en la historia una victoria sobre Usa.

Nadie aparte del ejército expedicionario y el pueblo costarricense creían que era posible derrotar a las huestes invasoras, incluso ellos jamás lo esperaban. Después de nuestro triunfo en Santa Rosa, el mismo William Walker escribe en su periódico oficial “El Nicaragüense”: “No se encuentra un hecho semejante en la historia de los ejércitos americanos (usanos), a no ser el saqueo de la ciudad de Washington. Todas las ventajas de tiempo y de lugar estaban a nuestro favor, todo contribuía a ganar la batalla; pero ninguna de esas ventajas ni todas juntas nos libraron de una cruel y vergonzosa derrota”.

El mismo general Schlessinger derrotado en Santa Rosa por el arrojo y profesionalismo de nuestras tropas dijo que habían sido derrotados por tropas francesas, porque solo ellas se batían de igual modo.

Solo después de estos resultados intervienen tropas del resto de Centroamérica. ¿Hubiesen intervenido las tropas de las otras naciones centroamericanas, sin nuestro ejemplo? es difícil de saberlo, pero se habría dado un retraso en la respuesta dándole tiempo tanto al Presidentes Franklin Pierce como a James Buchanan para armar, agrandar y preparar los ejércitos filibusteros.

El General Víctor Guardia Gutiérrez hace en sus memorias un análisis de la Campaña nacional y dice al hablar del Capitán General Mora Porras: “…Tuvo este hombre el gran merito de haber afrontado la responsabilidad de la guerra…Si esta acción no se hubiera llevado a término, algunos meses más tarde no habría sido posible arrojar a los filibusteros del territorio centroamericano”.

Además es difícil para los soldados combatir con una fuerza a la que consideran invencible y para muchos latinoamericanos, los combatientes usanos eran invencibles ya que nunca habían perdido una contienda y nosotros rompimos ese mito.

La intervención de Don Juan Rafael fue oportuna ya que no les dio tiempo para preparar la segunda fase que era la conquista del resto del istmo como lo había prometido con su decir “Five or Non” o sea las cinco repúblicas o ninguna.

Junto con la sabia decisión de atacar sin darles tiempo de consolidarse, no podemos restarle méritos a la brillante actuación de nuestras selectas y profesionales tropas y su cuadro de mandos que cada vez se sentían y eran mejores que esa vil falange y que al final tuvimos hazañas casi inverosímiles como la defensa de Castillo Viejo en el cual Usa había enviado a su héroe el famoso coronel Henry T. Titus a cargo de 400 hombres debidamente armados para fortalecer al ya sitiado William Walker y esa formidable fuerza es detenida y derrotada del domingo 15 al jueves 19 de febrero de 1857 por nuestro brillante oficial don Faustino Montes de Oca Gamero a cargo de una veintena de valientes soldados costarricenses.

La diferencia de 20 a 1 fue superada por la astucia, el valor la buena preparación y sobre todo por ese sentir nacionalista que les había inculcando nuestro caudillo el Presidente y Héroe Nacional, El Capitán General Don Juan Rafael Mora Porras.

Este episodio, como muchos más han sido eliminados de la historia que se enseña a nuestros estudiantes y futuros ciudadanos con el nefasto propósito de opacar el mérito de aquellos patriotas que son los verdaderos responsables de nuestra independencia, y de mucho más. Sin los cuales hubiese caído toda Centroamérica en Manos usanas.


Consecuencias Para el Resto de América y el Mundo

Los intereses del destino manifiesto eran claros. Como primera meta era el todo el Caribe y después el resto del continente.

Si Centroamérica hubiese caído ante los filibusteros e incorporada a Usa. México sería una división incomoda y un obstáculo para el desarrollo de la nación usana que estaría dividida en dos partes, por lo que se puede asegurar que hubieran unificado su territorio para lo cual tendría que desaparecer a los Estados Unidos Mexicanos.

¿Se hubiera conformado Usa con la mitad del continente americano? Conociendo la historia de aquellos 102 peregrinos de ideas ortodoxas que llegaron a bordo del Mayflower a nuestro continente en 1621 y que a partir de entonces mediante constantes guerras con todos sus vecinos se han extendido como un cáncer, es muy difícil suponer que se conformaran con medio continente.

Por lo tanto independientemente de que a muchos grandes intereses no les guste, se le debe a nuestro Héroe Nacional El Capitán General Don Juan Rafael Mora Porras y al magnífico Ejército Expedicionario, no solo la independencia de Costa Rica, sino la de toda América. Y con América en sus manos el mundo entero estaría inseguro.


La Esclavitud

Si Centroamérica hubiese caído ante los filibusteros e incorporada a Usa como parte del bloque esclavista. Abraham Lincoln habría perdido las elecciones, Ya sabemos que durante su presidencia liberó a los esclavos mediante la Proclamación de Emancipación, aunque ésta sólo los liberara en áreas de la Confederación no controladas por la Unión. Sin embargo, la proclamación hizo que el abolir la esclavitud en los estados rebeldes fuera un objetivo oficial de la guerra. Esto dio ímpetu a la adopción de las XIII y XIV enmiendas a la Constitución de Usa, las cuales abolieron la esclavitud y establecieron la imposición federal de derechos civiles.

Lincoln obtiene en las elecciones de 1860 con casi un 40% de la votación general, pero como ahí lo que cuentan son los votos electores, En el colegio Electoral obtuvo mayoría de Grandes Electores que le dieron el triunfo.

De integrarse Centroamérica a Usa este territorio le hubiera proporcionado al Sur demócrata suficientes votos electorales para mantener la esclavitud y continuar con la expansión esclavista.

Es difícil hacer proyecciones sobre el tiempo que se hubiese mantenido la práctica de la esclavitud. Pero se puede asegurar que sin la intervención de nuestro presidente y su ejército, Lincoln no se habría ganado y la esclavitud se hubiese prolongado quien sabe por cuanto tiempo y no sería extraño que hasta el presente. Esto no solo en Usa Walker la habría incorporado en el resto de Centroamérica como lo hizo en Nicaragua y después a todos los territorios conquistados y de ser posible al continente y quizás más allá.

Por lo tanto podemos afirmar que parte del mérito de la eliminación de la esclavitud hay que atribuírsela a Don Juan Rafael Mora Porras.


Quienes han valorado su Acción:

La religión Católica

Pese a que Walker se hace católico para facilitar su tarea, la religión católica es mal vista por los políticos usanos, se puede notar que ellos piensan que el catolicismo es una fuente de atraso, Thomas Jefferson nos desprecia diciendo que somos “…Un pueblo atiborrado de curas”. Y John Quince Adams cree que el catolicismo es un obstáculo para un buen gobierno.

Robert Kagan. Uno de los mejores investigadores de la actualidad escribe en el 2006 en su libro Dangerous Nation: “El perjuicio anticatólico persiste entre los políticos (usanos) quienes dudan sobre la posibilidad que la democracia prosperen en las naciones católicas”. Afirma que esto se ha prolongado a través de toda la historia usana.

En ese entonces todos éramos conscientes de esto. El obispo Llorente el 22 de noviembre de 1855 dos días después de la primera proclama de advertencia de Don Juan Rafael: “Es ya la hora, hermanos e hijos carísimos en Jesucristo de que os hablemos del inminente riesgo en que la Religión, la patria, nuestras instituciones, nuestra libertad se hallan”.

Continúa enumerando los peligros que representan los filibusteros de ese entonces y son los mismos que hoy. Finaliza afirmando: “¿Si Dios está a favor nuestro, Quién podrá con nosotros?”.

Luego, afirma con toda razón: “Todo está listo para emprender la guerra en la que se defienden los sacrosantos fueros de la religión vilmente conculcados por un invasor”.

La defensa de su religión fue sustento de esa valentía que siempre acompañó a nuestras tropas. El Boletín Oficial del 21 de mayo de 1856 nos narra: “Cuando nuestros soldados marchaban a combatir a los filibusteros, la misma divisa llevaban unos u otros en sus sombreros. ¿Qué los distinguía de sus enemigos? ¿Su traje, sus costumbres, su valor? Si todo esto, pero más que nada la fe en la justicia de su causa, la esperanza en la protección del Omnipotente, y una cruz, una cruz de palma, símbolo bendito de nuestra redención que la mayoría había colocado sobre las franjas rojas de sus sombreros. Era una santa cruzada. Era la manifestación de sus patrióticos sentimientos consagrados por el mágico fervor que inspira la más augusta de las religiones”. 

Todo el mundo católico estaba a su lado, Don Juan Rafael fue héroe para todos los representantes de la fe.

El papa Pío IX sigue de cerca sus pasos y al presentarse al Vaticano el canciller usano Lewis Cass lo recibe con una proclama de condena a Usa llamada “I filibusteri” que fue publicada esa misma mañana por toda la prensa romana.

Luego este mismo Papa predice agradecido “…todo Centroamérica se levantará para rechazar las bandas de forajidos norteamericanos cuyos principios y actos son antisociales, anticatólicos y antihumanos”.

Veamos parte de la carta enviada a nuestro canciller por el embajador de la Santa Sede Fernando de Lorenzana: “El sol de Santa Rosa alumbra a la aurora de la libertad en todo el mundo… La nacionalidad regada con ríos de sangre debe de alzarse al fin pujante de vitalidad y esplendor”.


El Mundo

La historia no le ha dado el lugar que merece junto con los grandes libertadores latinoamericanos, esto por sumisas políticas vergonzosas y el síndrome de Estocolmo que tenemos hacia Usa. El gran educador y escritor José Vasconcelos viene a Costa Rica y dice: “Se hincha de orgullo el corazón de patriota según se entera de la heroica gesta, la más pura gloria de la epopeya americana… La victoria costarricense nos libra del haber tenido en el Sur otra Texas”.

El renombrado geógrafo francés Élisée Reclus escribe: “El fracaso de los filibusteros en Nicaragua, no debe de ser considerado de simple importancia local, sino la suerte de Estados Unidos y el Nuevo Mundo”.

Y luego se pregunta: “¿Por qué el nombre de Rivas no toma sitio en la historia de los hombres al lado del de Maratón? Las peripecias de esta lucha americana no ha sido menos emocionante que las de los conflictos entre Europa y Asia y la causa que triunfó no fue menos gloriosa”.

El general don Pedro de Herrán quien en ese entonces era expresidentes de Nueva Granada hace la siguiente narración de nuestra heroica gesta: “En un pequeño recinto de Centroamérica están ocurriendo en este momento hechos grandes y gloriosos que merecen la admiración de las naciones poderosas. El pueblo de Cosa Rica, modesto, e inofensivo con quienes no le hacen mal, se levanta de repente como un coloso, vence y aterra a las orgullosas legiones de hombres feroces que la amenazan, da la mano al pueblo vecino para que recobre su liberad. ¡Ojala que ese ejemplo de sublime patriotismo sea apreciado y proclamado como merece en toda la América española! ¡Ojala que los gobernantes imiten en iguales circunstancias al virtuoso presidente de Costa Rica!”.

Los elogios a nuestro Caudillo no se limitaron al Continente Americano. En Francia y Gran Bretaña compararon nuestra Campaña Nacional con la guerra de Crimea, Alaban nuestra campaña contra el expansionismo usano. Italia se regocija de nuestros triunfos y la Casa Real prusiana no cesa de sentirse complacida y ufana de nuestra hazaña y alaba la participación alemana.

Nuestros triunfos enfurecen a Washington y el Procurador General de Usa bramando de rabia en un discurso pronunciado el 23 de abril de 1857, pocos días antes de la capitulación de Walker, dice: “La excelente raza blanca consumada personificación del intelecto en el hombre blanco y la belleza en la mujer, cuyo poderío y privilegio, va doquier y doquier se queda a cristianizar y civilizar, ordenar y ser obedecida, conquistar y reinar… Hombres naciones y razas pueden perecer ante nosotros. Esto es inevitable… Los hispanoamericanos, debilitados por su evidente incapacidad de autogobierno, están teniendo que soportar que una provincia tras otra caiga en la prístina desolación y así se preparan a recibir al pueblo y las leyes de los Estados Unidos”.

Esta cólera encuentra eco en algunos malos patriotas y militares pagados con monedas similares a las recibidas por el Judas original.

Destituyen al presidente electo, Ocultan lo que les es posible de nuestra historia, tanto de los verdaderos héroes como de los grandes acontecimientos y enlodan las figuras gloriosas de los patriotas de nuestro Ejército Expedicionario y sobre todo la de uno de los más heroicos personajes del Continente y del Mundo. El Capitán General don Juan Rafael Mora Porras

La situación aun se mantiene los grandes intereses tratan que con el trascurrir de los años se olvide y sepulte la figura de nuestro Caudillo. Podemos ver como críticos mediocres sin sentido patrio aun hoy tratan de confundir y enlodar a nuestros héroes nacionales, pero mientras un solo costarricense ame a su Patria y sienta en sus venas el nacionalismo que él sintió e infundió, Mora no morirá.


Mora Vive y Viva Mora

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